Cambiar el diesel por la gasolina: ¡No Tan Rápido!

Cambiar el diesel por la gasolina: ¡No Tan Rápido!

Las flotas automovilísticas que hace unos años optaron por cambiar la mayoría de sus motores a diésel, hoy reconsideran cambiar sus flotas a motores de gasolina.

Las polémicas en políticas medioambientales han puesto el ojo en los coches de gasolina, el ocaso del diésel es una realidad siendo señalados los vehículos que los utilizan como autores principales de la pésima calidad del aire, lo que aumenta los estándares de contaminación.

Si bien es inevitable que los automóviles que funcionan con diésel busquen estrategias; proyectan buenas razones para creer que el fin del diésel no está tan cerca como parece.

Diésel: durante medio siglo ha contado con el apoyo del gobierno español

Aunque el objetivo principal de algunos partidos políticos es la prohibición de todos los vehículos diésel de las grandes ciudades a corto y medio plazo, se convierte en un caos en cada individuo particular o profesional del volante. El fuel oil o diésel, como se le conoce comúnmente, es utilizado en una representación del 70% de la circulación automovilística española. En la actualidad, España es uno de los países que más lo consume, por ser respaldado durante 50 años sucesivos por sus gobiernos.

Durante la segunda guerra mundial, sólo los tractores agrícolas y los camiones funcionaban con diésel… ya que fue uno de los combustibles más económicos y generaba menos impuestos! A finales del siglo 70 en España se intensificó el uso del diésel. Con el auge de las centrales nucleares, España fue un país pionero en la transformación de su sistema energético como respuesta a la crisis energética global que tuvo lugar a principios de los años 70. Beneficiaban por los costos y consumos determinando que los vehículos diésel consumen menos combustible que sus homólogos de gasolina.

A mediados de 1980, surgió una crisis de disminución en la producción del combustible. Ocasionando el trámite de importación ya que España dependía de él. En los años 90, los precios empezaron a subir en las estaciones de servicio. Mientras que sólo el 30% de los países vecinos funcionan con diésel, este combustible se convirtió en la opción correcta para los vehículos. Gracias a ello, quisieron hacer que su transporte sea rentable más rápidamente. En largos años pasaderos no han surgido cambios…

2015: «Dieselgate» según Volkswagen

Un año que pasará a los libros de la historia. En el mes de septiembre, una agencia medioambiental denunció a la compañía Volkswagen por hacer trampas en las pruebas de homologación de sus nuevos vehículos. Tratándose de un software incluido en el coche para minimizar las emisiones contaminantes en el momento de la prueba. Cuando sale de la manufactura, este módulo se vuelve invisible y el transporte contamina más de 10 veces. Volkswagen a los cinco días posteriores admite la afirmación. Tres motores están involucrados en los mayores escándalos de la historia en automóviles. En los Estados Unidos, otros fabricantes como Chrysler y Fiat son acusados de los mismos hechos, luchando con los tribunales por años.

Estos casos, graves por ser internacionales, han ido cuestionando el futuro mismo de los motores diésel en nuestra vida cotidiana.

Estos penosos descubrimientos han ocasionado trastornos saliéndose de control y afectando organizaciones poderosas que han brindado su respaldo, ya que las fábricas están en la mira de numerosos grupos de presión concluyendo “El diésel se convierte entonces en el primer enemigo y se vende menos, de esta manera en 2017 representó sólo el 45% de las ventas de coches nuevos.

¿El diésel está muerto?

En los últimos años, se adhiere  a los escándalos de los motores diésel, la generación de un aumento significativo en los precios que se muestran en las estaciones. Los precios se acercan gradualmente a los propuestos por la gasolina. Si nos detenemos en estos hechos, reales, todo nos lleva a sostener que el futuro del diésel está siendo cuestionado. Pero con una proporción tan entrada en el mercado español, es más justo proponer que se pensaría en generar una mutación del diésel que a su desaparición. Los fabricantes de automóviles son los primeros en creer en ello, apostando en particular por su orden de «investigación y progreso».

La industria automotriz está comunicando cada oportunidad más sobre sus motores de potencia híbridos e incluso eléctricos, pero no se ha olvidado del diésel, que fue adorado hasta hace unos pocos años. Las ganancias financieras que se obtienen cada año de la venta de vehículos diésel impulsan a los fabricantes a desarrollarla en vez de detenerla”

En el día a día, la reducción constante de las emisiones contaminantes (CO2, NOX) gracias a los nuevos sistemas de control de la contaminación, comunicación destacamento sobre el consumo, que sigue siendo último en un motor diésel que en individualidad de gasolina, o incluso modelos de gradación reincorporación que están cambiando sus motores de gasolina por… ¡diésel! El reequilibrio del mercado está en camino hacia la constitución de  motores de gasolina que deberían apoderarse de todo el mercado de automóviles de la ciudad en los próximos meses y abriles. Esta categoría de vehículos suele corresponder a los coches que recorren distancias cortas. Pero para los demás, y mientras esperan que la energía eléctrica gane autonomía, el diésel sigue siendo la decisión para los que conducen recorridos largos.

COSAS PARA RECORDAR

  • Motores diésel: el fin de un ciclo
  • Consecuencias de los escándalos automovilísticos
  • Gasolina para las chicas de la ciudad… ¿y el resto?
  • La alternativa eléctrica aún no se ha completado
  • El diésel sigue siendo adecuado para los vehículos pesados

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